Reseña Histórica

“¡Qué horriblemente mal vive nuestro pueblo! Unos cuantos ladrillos mal unidos, un techo de trozos de lata, por piso el suelo, que en el invierno es barro. ¡Eso es lo que muchos llaman casa! Así hay innumerables poblaciones en todos los alrededores de Santiago, poblaciones que son un fomento al vicio. No se puede pensar que en ellas pueda haber vida de familia, que a ellas acuda con agrado el marido, después de rudo trabajo, ni se puede pensar que en esa pieza única, sobre el único catre de la familia, pueda haber moralidad... Una familia que no tiene ni siquiera una mala casa en que vivir, revienta amarguras, es un fermento de odios y descomposición social”.
Padre Alberto Hurtado SJ. 1949

“El Hogar de Cristo se propone iniciar la construcción de viviendas de emergencia: no viviendas definitivas, sino viviendas humanas como las que se construyen después de un terremoto, pero en forma tal que pueda vivirse en ellas humanamente”
Padre Alberto Hurtado SJ. 1948

 

  • Fundación Vivienda, Ex Fundación de Viviendas Hogar de Cristo, trabaja de forma independiente desde el año 1966, enfocada en el mundo de la pobreza, específicamente de los pobres sin techo. La Fundación se origina a partir del Departamento de Obras y Viviendas Populares de la Fundación de Beneficencia del Hogar de Cristo, el que a su vez fue creado en julio de 1958. Desde sus inicios, el proyecto fue liderado y marcado por la presencia del sacerdote jesuita Josse Van der Rest S.J. Bajo la impronta del Padre Alberto Hurtado de “crear un hogar para los que no tienen techo”, hasta la fecha, la Fundación ha proveído más de 460.000 soluciones de emergencia.
  • Durante sus primeros años, la Fundación debió de enfrentar una emergencia nacional de carácter descomunal: el endémico déficit habitacional que sufrían con mayor fuerza los más carenciados. Con este objetivo, y para lograr mayor cercanía y eficiencia, la institución instaló filiales en las ciudades de Antofagasta, Copiapó, Chillán y Concepción. Para difundir su actividad al resto del país, a partir de mediados de la década de los setenta, la Fundación ha concentrando sus instalaciones en la ciudad de Santiago.
  • Con motivo de la beatificación del Padre Hurtado, en el año 1995 se implementa el programa “Bolsón de Pobreza”, cuyo objetivo era ir en apoyo de zonas aisladas y con extrema pobreza, entregando más de 8.000 mediaguas. A partir del año 1997, dicho programa se fortalece con la incorporación de universitarios que se organizan y trasladan a los distintos puntos del país para evaluar a las familias y luego asistirlas en la construcción de sus mediaguas. Es así como nace el proyecto “2.000 mediaguas para el 2000”, liderado por el sacerdote Felipe Berríos S.J., proyecto que a continuación se transformaría en lo que actualmente es la Fundación Un Techo para Chile.
  • El campo de la solidaridad internacional no ha sido ajeno al desarrollo institucional. Hasta ahora, se han enviado aproximadamente 10.000 mediaguas a diversos países de América Latina. De esta manera, ha sido posible apoyar la construcción e implementación de una fábrica de viviendas en Nicaragua, entregar capacitación in situ a fábricas de Ecuador y Colombia y enviar directamente viviendas al Perú. A su vez, en asociación con Un Techo Para Mi País, hemos podido llegar a países como El Salvador, Costa Rica, Argentina, Uruguay y Perú.