Nuestro fundador

Nuestro Fundador es el Padre Josse Van der Rest, sacerdote jesuita nacido en Bélgica, quien, destinado por el Superior de la Compañía de Jesús, llega a Chile en 1958 a trabajar en el Hogar de Cristo. Años más tarde crea el Departamento de Viviendas en el Hogar de Cristo, hoy Fundación Vivienda. Las primeras ideas de crear esta Fundación vinieron del Padre Alberto Hurtado, pero se ejecutaron algunos años después de su muerte. Según señala el Padre Josse, en la tumba del Padre Hurtado se encuentra la primera “huincha” (cinta de medir) que se utilizó para construir la primera vivienda de emergencia.

Su principal preocupación y prioridad han sido los más pobres de los pobres. Particularmente, se dedicó al problema habitacional de los “sin techo”, para quienes inventó una solución de emergencia, hoy más conocida como “Mediagua”. Sin embargo, el Padre Josse señala que fue la gente la que concibió la mediagua y que él sólo se encargó de industrializarla y de procurar que tuviese el menor costo posible. El objetivo de la producción de mediaguas era paliar en forma veloz la dura realidad, las condiciones miserables y la emergencia en la que vivían miles de chilenos que no tenían un techo donde vivir. Como es sabido, la mayoría de estas personas se encontraban viviendo hacinados en las “poblaciones callampas”, denominación que en esa época correspondía a los asentamientos informales.

Durante los años ’60 Josse Van der Rest acompañaba a estas familias, que no tenían donde vivir, a tomarse ilegalmente terrenos baldíos. La mediagua se convirtió en el símbolo de estas familias que llegaban a ocupar un terreno sin muchas posesiones, armando una casa con lo que encontraran y plantando la bandera chilena que anunciaba la condición de toma de terreno. Durante esos años, ni la Iglesia Católica se salvó de ver sus terrenos “tomados” por las familias, Van der Rest y la mediagua.

Al preguntarle por el valor que otorga a la mediagua, el sacerdote responde: “No es tanto la mayor o menor calidad de la casa lo que importa, sino que evitar la promiscuidad que mata los valores humanos. Es cierto que las piezas que hacemos no tienen ninguna sofisticación, pero ayudan a una joven pareja a mantener su matrimonio, permiten al matrimonio pelear en privado y reconciliarse sin problemas en la cama, porque la pelea fue sin testigos y sin que la suegra interviniera”. Al día de hoy sigue insistiendo en que "más valen cuatro tablas ahora que una casa sólida en 10 años más", cuando la familia ya se deshizo.

Frases como “el pobre o vive fuera de la ley o muere dentro de ella” o “a una persona que se está ahogando no se le pregunta de qué color prefiere el salvavidas” y “los pobres no pueden esperar”, nos interpelan día a día y nos dan fuerza para continuar con la labor que el Padre Josse Van der Rest comenzó hace ya más de cuatro décadas.

VIDEO DE HOMENAJE A NUESTRO FUNDADOR

https://vimeo.com/71030249