“Ahora soy otra”: Sonia Sepúlveda, beneficiaria Plan de Apoyo Familiar

Hace 6 meses, en junio de este año, Sonia Sepúlveda recibía la donación de una vivienda de emergencia de 19 m2 para resolver su urgencia habitacional. Al ser beneficiaria con más del 80% de donación de la vivienda, Sonia y su hija ingresaron al Plan de Apoyo Familiar, que es un acompañamiento que se realiza a las familias que recibieron una donación importante de la Fundación con el fin de asesorarlas en la gestión de redes y poner a su servicio la oferta pública existente para resolver las problemáticas que las afecten. “Llegué bien mal, no quería nada en mi vida, la Fundación Vivienda me donó la pieza y después me tomó la asistente social del Plan de Apoyo y eso fue la parte más importante y maravillosa para mí, porque no fue solo la vivienda sino también la parte física, sicológica, moral, ahí yo volví a vivir, tiré para arriba”, recuerda Sonia.

Al respecto Valeria Chamorro, asistente social que realizó el acompañamiento, dice que la condición de celíaca de Sonia fue el aspecto que se abordó en un principio, pero con las semanas consideraron que había aspectos de su vida que requerían un trabajo más urgente: “Cuando ella llegó tenía muy baja autoestima, dificultades para tomar decisiones, pensaba que estaba sola, que  no contaba con nadie, no tenía redes de apoyo. Consideramos trabajar aspectos como quererse uno mismo, darse cuenta de que si no tenía un cambio individual, cualquier decisión que tomara no iba a dar frutos”, afirma.

Fue así como se comenzó a trabajar en conjunto habilidades emocionales y también familiares, de resolver conflictos entre Sonia y su hija para darles herramientas que les permitieran avanzar en todos sus proyectos. Y el resultado es positivo. Dice Valeria: “El cambio más positivo que se visualiza en Sonia son las ganas de vivir, decir que se siente mejor, que ahora cualquier cosa que le pase, por más difícil que sea, siente que tiene las herramientas para poder abordarla, salir adelante por ella y por su hija”. “Yo me siento capaz de todo y mucho más. Quiero decirle al mundo que estoy viva gracias a la Fundación Vivienda. Ahora soy otra, me siento distinta, lo valoro mucho, estoy muy agradecida”, concluye Sonia.